#ComparteEntrevistas: Shinova

Hoy nos visita SHINOVA para presentarnos y estrenar su nuevo disco ‘La Buena Suerte’ (Warner Music 2021) Un disco escrito mayoritariamente antes de la pandemia de la COVID-19 en el que muchas de sus canciones parecen estar narrando la nueva normalidad en la que estamos sumergidos. Un nuevo álbum que se diferencia a nivel rítmico y melódico de sus anteriores trabajos, pero que consigue mantener la esencia de Shinova.

Por Marta Valderrama Cañas- periodista musical 

Cantaba SHINOVA en 2016 que había sido el año más extraño de sus vidas, sin saber que su  quinto disco ‘La Buena Suerte’ (Warner Music, 2021) iba a ejercer de tarot musical. Un disco  escrito mayoritariamente antes de la pandemia de la COVID-19 en el que muchas de sus  canciones parecen estar narrando la nueva normalidad en la que estamos sumergidos. Un  nuevo álbum que se diferencia a nivel rítmico y melódico de sus anteriores trabajos, pero que  consigue mantener la esencia de SHINOVA. La producción, a cargo de Manuel Colmenero en  los estudios Sonobox, ha potenciado los rasgos de la banda que eran necesarios para lograr  una evolución musical. El resultado: Un disco optimista que actúa como salida de  emergencia. 

‘La Buena Suerte’ empieza con una clara declaración de intenciones: ‘Puedes apostar por  mí’, un primer título que pide al público que haga lo que ha estado haciendo hasta ahora,  apostar por ellos, apostar por la música. Y lo hace con una fuerza especial que solo te puedes  imaginar viviéndola en directo. Las bases rítmicas consiguen una contundencia que roza lo  tribal, y nos lleva a nuestros instintos más primitivos, haciendo que nuestro cuerpo se mueva  sin siquiera darnos cuenta. Muy destacable el trabajo de batería y todos los elementos de  percusión que se utilizan. Una canción que advierte el sonido que se va a encontrar a lo largo  de los 11 temas que componen ‘La Buena Suerte’. 

Y como forma de agradecimiento por apostar por ellos nace ‘Te debo una canción’, un regalo  a sus fans en forma de canción de amor y agradecimiento con un ritmo trepidante y adictivo  que recuerda el sentimiento de libertad al interpretar la música en vivo, en lo libres que se  sienten los vizcaínos al pisar un escenario y que quieren seguir haciéndolo con ‘La sonrisa  intacta’, un viaje rutinario que puede parecer incluso una canción un tanto revancha para  aquella relación sentimental que se rompe por la falta de experiencia y el desconocimiento  de las reglas del amor, al que no se pueden poner demasiados candados sin que venza el peso  y se derrumbe. Pero a su vez, también actúa como la primera canción de este tarot musical.  Puede hacernos sentir identificados con frases como “una ciudad en pausa” y “a la distancia  exacta entre el olvido y la necesidad”, por mucho que se haya escrito antes del  confinamiento, parece hablarnos de lo distanciados y pausados que tenemos que estar ahora  de aquellos a quienes queremos y estamos condenados a mirar desde nuestra ‘Torre de  Naipes’ sin ya excusas para amarnos como nunca porque nos hemos hecho vulnerables, y por  ello, quizá estemos “más vivos que antes”. Un retrato de la pandemia, un relato de ese  momento que sigue siendo actual y cómo la comunidad optimista en la que nos habíamos  convertido se ha destruido. Una canción con un punto akelarre en la que podemos escuchar  incluso los ya hímnicos –y olvidados– aplausos de las 20h.

Después de tanto silencio en las calles, ahora lo que escuchamos es ‘Solo ruido’. Una cortina  de humo, de ruido, que intenta hacernos conscientes de que lo importante no es el  bombardeo de información, sino tu gente y tu momento. Lo importante es estar vivo. Es una  canción más pop de lo que nos tenía acostumbrados SHINOVA, pero también es un  experimento melódico con sonidos más electrónicos gracias a los sintetizadores, y las voces  procesadas a modo de mantra, que desembocan, como fuegos artificiales, en un impactante  crescendo que rompe en la nada, en el más absoluto silencio. Una metáfora musical para  explicar que el ruido no es otra cosa que eso, silencio.  

Aunque ‘La Buena Suerte’ no sea un disco conceptual, sí hay conexión entre las canciones y  se puede ver en uno de los tiempos lentos del álbum: ‘Ciudades en el mar’, que tiene una  clara conexión con ‘La sonrisa intacta’ y ‘Solo ruido’. Una canción que nos invita a salir de  nuestra zona de confort, a centrarnos en los detalles a los que no solemos prestar atención.  Es uno de esos temas que no necesita vestirse demasiado para convertirse en una gran  canción, de hecho, es un tema que nace con un piano procesado, muy minimalista,  acompañándole solo lo esencial, hasta llegar a un final de tintes cinematográficos. Muy  llamativos los arreglos electrónicos que colorean el viaje a lo largo de sus 3:33 minutos. 

Es improbable tener buena suerte sin ser un poco optimistas y, desde el optimismo, nace  ‘Ídolos (Los mejores momentos están por llegar)’ una canción que nació, sin saberlo, para  dar luz a los días grises en los que estábamos en la primavera del 2020, en los que la mayoría  de las series nos hacían llorar y dejamos de guardarnos las ‘Palabras (ft. ELE)’ que estamos  acostumbrados a callar. Porque tendemos a movernos al filo de la cornisa y rellenar con  palabras vacías un silencio necesario que explica mucho más que cualquier forma gramatical y  que, de tanto rellenarlo, siempre acaba por explotar. 

Es muy difícil, incluso casi imposible, darnos cuenta de en qué estamos metidos antes de que  la explosión nos alcance y nos veamos obligados a mirarnos desde fuera, a ver lo que es ‘Mi  vida sin mí’. Aunque casi siempre sea demasiado tarde antes de que la Guerra Civil lo arrase  todo y nos forcemos a odiar a quien una vez amamos sin ser conscientes de que el odio nunca  será el antónimo del amor, sino otra forma de echar de menos. Una canción que es una carta  que te envía tu futuro yo para que abras los ojos antes de que llegue el “demasiado tarde” y  estés a tiempo de convertirte en ‘Gigantes’, pero ¿qué hay que hacer para ser gigantes? ¿cuál  es el precio que hay que pagar? Para SHINOVA es soltar lastre para coger impulso y elevar el  vuelo lo más alto posible y pasar a ser eternos. Dejar de contar tiempo para contar  experiencias. Un tema en el que los vocoders, sintetizadores y guitarras, crean una sola  textura, dibujando un sonido compacto a la vez que etéreo, mientras el bajo actúa como un  instrumento libre, empujando la base rítmica de una canción moderna, con aire pop, hacia un  groove muy cercano al funk. 

Una vez hechos ‘Gigantes’, solo queda un territorio más que conquistar: el universo. Así que  subidos al ovni y acariciando las estrellas, llegamos al final del disco. ‘Ovnis y estrellas’, un  tiempo lento que es un golpe de realidad en noches de insomnio. Un abrir los ojos ante la  vida a veces tan simple y otras tan complicada como apostar por alguien. Pero SHINOVA sí  quiere –y puede– apostar por ti. Sí quiere apostar por la buena suerte: la tuya y la suya. 

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